EL OJO DE LA LUNA
No sabe si vendrá pero le espera , con traje blanco ceñido a la cintura , con sueños nuevos y con ansias viejas.
No sabe si vendrá' pues no ha venido , su vestido raído por el tiempo , con sueños que renueva cada primavera.
No sabe si vendrá pero ella sueña.
Se mira en el ojo de la luna , solo si viene , algún día será' bella.
Esconde su rostro en la impaciencia , se abriga en lo denso del desvelo.
Sus manos gastadas , marcadas de indolencia .
No le preocupa peinar sus viejas trenzas .
No le interesan los jirones de su fiesta.
Del vestido raído no se acuerda .
Sabe que desde hace mucho solo espera a quien de su rostro no se acuerda.
Hace tanto que vaga por el mundo pero de ella su razón perdió la cuenta.
Camina por las calles siempre lenta , el ojo de la luna su desvarío alimenta.
Calle abajo, todo oscuridad experimenta ,
Solo queda la luz de su alma inquieta.
No teme a las sombras ni al camino , solo el ojo de la luna es quien le alienta.
No sabe si vendrá pero le espera , con traje blanco ceñido a la cintura , con sueños viejos y ansias eternas , ella continúa subiendo la cuesta.
Mientras baila y escucha la música , de su única fiesta.
No sabe si vendrá' pues no ha venido , su vestido raído por el tiempo , con sueños que renueva cada primavera.
No sabe si vendrá pero ella sueña.
Se mira en el ojo de la luna , solo si viene , algún día será' bella.
Esconde su rostro en la impaciencia , se abriga en lo denso del desvelo.
Sus manos gastadas , marcadas de indolencia .
No le preocupa peinar sus viejas trenzas .
No le interesan los jirones de su fiesta.
Del vestido raído no se acuerda .
Sabe que desde hace mucho solo espera a quien de su rostro no se acuerda.
Hace tanto que vaga por el mundo pero de ella su razón perdió la cuenta.
Camina por las calles siempre lenta , el ojo de la luna su desvarío alimenta.
Calle abajo, todo oscuridad experimenta ,
Solo queda la luz de su alma inquieta.
No teme a las sombras ni al camino , solo el ojo de la luna es quien le alienta.
No sabe si vendrá pero le espera , con traje blanco ceñido a la cintura , con sueños viejos y ansias eternas , ella continúa subiendo la cuesta.
Mientras baila y escucha la música , de su única fiesta.


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